El Papa está tomando el pulso a los fieles de todo el mundo, después de la tremenda caida de popularidad de la Iglesia Católica.
Él mismo se ha empeñado en viajar a los lugares más lejanos para camuflarse y medir el estado de la Fe después de las inoportunas declaraciones de hace tan sólo unos días.

Aquí tenemos al representante de Dios en la tierra, Ratzinger, de incognito en un viñedo remoto en las tierras de La Rioja, España. alberto aka molino