CAPITULU 3
Era bonito abandonar el tugurio y a mi novia borracha dentro. El cielo nocturno se encontraba en lo más alto, fundiéndose en todo su esplendor con el firmamento. Las farolas se erguían, iluminando con ello hasta donde alcanzaban. Algunas personas caminaban a través del frío, y la luz eléctrica las proyectaba casi contínuamente.Echaban aire por la boca. Algún que otro expiraba, y se le veía.
Me gusta el olor de la noche. Me gusta sobre todo caminar con mi amigo Chunguín y olvidar su presencia.Me dejo guiar a través de los semáforos para cruzar al otro lado, y assí pasar el Puente de Vallecas por encima de nuestras cabezas.
Estábamos ya cerca, y entonces Chunguín, tratando de fijar sus ojos en mi como podía, más sin mucho acierto pues se le movían, interrumpió su marcha y me nombró su primo."Tu te llamas mi primo Pedro".
Llegamos a un edificio que no parecía estar.Permanecía en las tinieblas.Tampoco echaba luz por su interior.
El Chunguín llamó con los nudillos de una mano a una tabla de madera podrida.Resultó ser una puerta.Un agujero que había sido practicado en la puerta anteriormente, se abrió a modo de mirilla, y asomaron un par de ojos con abundAnte extravismo.El senor de los ojos estaba muy interesado por nuestra identidad.No dejaba de mirar sobre todo el uniforme azul marino de guardia jurado del Chunguín, en especial a sus botas miolitares por encima de los bombachos.
Tras decir el Chunguín que era él con su primo Pedro el de la otra vez, el senor nos dejó entrar, aunque sin parar de mirarle las botas.
El portero aquel que nos abrió era bastante mayor y chepudo. Así dicho, pareciera ser el típico Igor abrepuertas de castilos, pero no dejaba realmente duda alguna de que lo era.
El portero le dijo al Chunguín que ya era hora, cojonazos, y nos condujo a través de una nave antano utilizada para algo grande, como taller de camiones o de helicópteros.
Entre aquella enorme penumbra, algún que otro fueguecillo encendido sobre el suelo de hormigón, te dejaba intuír. Y así vislumbraba yo a las muchas putas y heroinómanos desparramados por doquier en colchones con orín y cartones.
El senor portero nos guío entre las jeringuillas hasta una habitación m´´as pequena e iluminada...
FIN DE LA PRIMERA PARTE DEL ÚLTIMO CAPÍTULO...

2 comentarios
que garnde, aunque te has parao mucho en buscar palabras bonicas y en retardar a rosita. Tas tu tb jodido con tus escrituras.
Espero la primera parte del segundo capitulo
que grande, aunque te has parao mucho en buscar palabras bonikas y en retardar a rosita. Tas tu tb jodido con tus escrituras.
Espero la primera parte del segundo capitulo
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