Bueno, está un poco escrito a cachos proque estaba currando... me hubiera guistado hacerlo más extenso. No sé si se entenderá, la intención es lo que cuenta ahí va.
Tras tan extraños encuentros dados en el día, llegó la noche, acompañante e hija de la madre Luna que trajo la paz a las almas de nuestros amigos, Pocho el tuerto y Luigi el albino.
Un par de ancianos enanos condujeron a Pocho y Luigi por un sendero subterráneo hacía una ciudad llamada “La Rayuela”, antaño una gran manzana cosmopolita donde una gran variedad de razas convivían en paz. Una vez salieron a la luz ante ellos se mostraba la preciosa ciudad bañada por la luz de la luna, rodeada de una pintoresca fauna y una exuberante vida vegetal. Llegaron a un precioso paraje (nada gay), con un pequeño muro a la izquierda a modo de asiento, donde cuentan que el valiente y calvo Hobbit Cabezuelo cuenta historias de antiguas batallas bañando el aire en humo de la mejor hierva de “La Comarca”.
Pocho y Luigi fueron invitados por los ancianos a acomodar sus traseros en el famoso muro, así lo hicieron. Los enanos desaparecieron en la oscuridad y de ella surgieron 6 figuras bajo oscuras capas.
- Os esperábamos. – Dijo una de las figuras de menor altura.
Los misteriosos personajes que se alzaban delante de ellos descubrieron sus rostros para presentarse. Marlon el invisible, hijo de la tierra y un hobbit, Carletes un arquero elfo famoso por su agudeza visual que venía del reino Uruguallano, Molino, un rey enano de las tierras de PinkSkin, dos hombres, Bartolomatthew y Taboada, dos famosos soldados hijos de los hombres y antiguos fieles a la corona de Ritu, antaño príncipe bondadoso, pero ahora corrompido por la avaricia del principe Dudu y… Cabezuelo, el famoso Hobbit que consiguió derrumbar el trono de Roca, pero esa es otra historia.
Cabezuelo hizo que todos se sentaran en torno a su trono y mientras con habilidosa destreza se liaba un canutazo, miró a los héroes y habló:
- Bokepacha torpedos?… resurta que tenemos un problema, El malvado Dudu ha corrompido a su hermano Ritu, principal distribuidor de peonzas de la tierra media para así agenciárselas todas. Su poder dicen que es casi infinito y con todas las peonzas de poder en su poder - valga la redundancia -, pretende conseguir el dominio de toda alma libre que campe a sus anchas por donde quiera que fuera o fuese.
Alarmasen todos escandalizados por lo que el sabio y fumeta Cabezuelo acababa de contarles.
- Pero ¿quién podrá librarnos de tal desdicha?.- Pregunto Carletes adoptando una pose a lo Chapulín Colorado, sacando bien de pechito palomo.
- No os preocupéis!, tenemos algo que nos dará una posibilidad, algo que el malvado Dudu ansía.. la poderosa moneda única. Gritó el sabio y fumeta Cabezuelo.
- ¿La moneda única?, preguntó Molino, el enano rosa.
- Sí, una moneda de 25 de las antiguas pesetas… pero no de las grandes, sino de las de agujero. Sólo con ella y un cordón mágico podrá obtener todo el poder que contienen las peonzas. Debemos destruir la moneda!. – Respondió presuroso Cabezuelo.
- Pero… ¿quién podrá librarnos de la moneda?. Pregunto de nuevo el insatisfecho Carretes.
- De aquí partiremos los 8, seremos 8 compañeros unidos pos la moneda e iremos los Montes Cortados, el único lugar donde la moneda puede ser destruida. Atravesaremos la guarida del cangrejo, el reino fantasma del ZocoRivas, El Bosque de Asturias, la…
- Cállate un poquito hermoso, no seas cansino-, interrumpió Molino el enano.
Cabezuelo frunció el ceño en señal de enfado y mientras miraba con sus ojos rojos de fumado al enano exclamo:
- Seremos la comunidad de la Guarde!.
Al amanecer, temprana la luz del sol bañaba el valle de “La Rayuela” y el sol saludaba dando deseándole un buen viaje a los 8 compañeros.
QUE CONTINÚE el siguiente... el Pocho?.

2 comentarios
Muy bien Pableras,acabas de lanzar la historia,a ver si el siguiente no la para y siguen pasando cosillas,buena comunidad has formado,pero con poco futuro.
Ritu.
Bueno bueno, esta tarde o mañana por la mañana a mas tardar intentare quedar a la altura de tamaña aventura y proporcionar mi granito de arena, ahora me voy a pasear por los oscuros rincones de mi demencia, ya veremos que me traigo.
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