Pobre hombre, nadie entiende sus manías y el pobre se siente marginado, al parecer la gente no le acepta tal y como es, que suerte tiene nuestro amigo Oswell de haber topado con una gente tan comprensiva como nosotros y que "no le menospreciamos" pese a ser un ser semejante en cuerpo, alma y costumbres al tipo que a continuación veremos abocado y obligado a reivindicarse cantando en plena plaza mayor :D

Taboada.